La Serena, situada en la costa del Océano Pacífico, es una ciudad colonial con
muchas
iglesias, museos, áreas verdes, edificios coloniales y una playa larga y
ancha, donde usted
puede pasear desde El Faro hasta la vecina ciudad de Coquimbo.
Coquimbo es la "hermana pobre" de La Serena, con una típica vida callejera chilena.
Ahí usted puede visitar la enorme Cruz del Tercer Milenio y disfrutar la variada oferta
de todo
tipo de pescados y mariscos, en los sencillos restaurantes que se encuentran
al lado del
puerto pesquero, con su particular ambiente. Tal vez tenga ganas de dar
una vuelta
en un barco pequeño por la bahía, con sus típicos botes pesqueros amarillos,
hasta una
pequeña agrupación de islas con pelícanos y lobos marinos.
Se recomienda hacer una gira de un día hacia el norte al Parque Nacional Humboldt,
donde
se visita la fabulosa "Isla Damas" en un bote pesquero y donde se pueden
observar en la "Isla Choros", pingüinos, lobos marinos, delfines, ballenas y pelícanos
en plena naturaleza.
¡Una experiencia inolvidable!
Al interior, déjese fascinar por el asoleado Valle del Elqui: un oasis verde en medio de
la
inmensa precordillera andina - el valle "esotérico" con sus particulares energías.
En el Observatorio Mamalluca, cerca de Vicuña, se ofrecen cada noche visitas
con
guías
para aficionados (también en inglés). Aproveche esta oportunidad para
impresionarse
con
el firmamento saturado de estrellas y para adquirir algunos
conocimientos
astronómicos básicos.
El Observatorio científico Tololo, con su ambiente futurista, se puede visitar cada
sábado,
pero solamente haciendo una reserva con anticipación.
El Embalse "Laguna", que se encuentra a 3.300 metros de altura en la ruta hacia
la frontera
argentina, y la colorida cordillera de Los Andes, forman parte de los
lugares de interés más
hermosos de Chile. Para dirigirse allí hay que viajar en un
vehículo particular o arrendar uno.
También son interesantes, el Parque Nacional Fray Jorge, con su especial
microclima, el Valle del Encanto, con los petroglifos hechos por sus habitantes nativos
en épocas
antiquísimas, el bosque petrificado de Pichasca, la antigua ciudad minera
de Andacollo,
de extracción de oro etc.
Vale la pena hacer una aventurera travesía en auto por el Valle Hurtado, que se
encuentra en
estado completamente natural; por caminos no pavimentados y rodeados
por un gigantesco y
solitario paisaje montañoso.
Al sur de Coquimbo, las hermosas playas de Totoralillo, Guanaqueros y Tongoy,
invitan a una
visita. Ahí es posible relajarse, practicar surf y saborear exquisitos pescados
y mariscos en los
restaurantes.
Además, hay posibilidades de hacer paseos a caballo, caminatas, deportes acuáticos, etc.
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